Manifiesto de CUT ante el 23 de abril de 2026. Aragón tiene que poder decidir por sí mismo.
Ante este 23 de abril de 2026, día nacional de Aragón, el sindicato aragonés, Colectivo Unitario de Trabajadores, manifestamos lo siguiente:
El adelanto de las elecciones autonómicas en nuestro territorio aragonés, una iniciativa que partió de las posturas que defiende el PP, nos muestra un retrato de la sociedad aragonesa.
En estos momentos, la deriva hacia la derecha es preocupante y la desaparición de la representación de partidos políticos de izquierda en las Cortes aragonesas, todavía lo es más. Si seguimos por este camino, la pérdida de derechos sociales y económicos en nuestro territorio aragonés está más que asegurada.
Lo que estamos viviendo hoy en día en Aragón, producto de las políticas económicas del PP y Vox, es que cada día tenemos menos independencia alimentaria y económica, puesto que cada vez dependemos más de las grandes multinacionales, las cuales están usando el territorio aragonés para aumentar sus beneficios bajo la bandera engañosa de la creación de puestos de trabajo.
Las macrogranjas, los parques eólicos y fotovoltaicos en terrenos cultivables agrícolas, las empresas de centros de datos con el gran consumo de electricidad y agua que necesitan para su funcionamiento, las empresas relacionadas con el armamento militar… todo ello va a suponer para Aragón un alto coste económico y social.

Vemos como el aeropuerto de Caudé, que inicialmente era de uso civil, cada vez se va acercando más al uso compartido con lo militar; Aragón sigue siendo una zona estratégico militar para los servicios gubernamentales de Madrid, del Ejército y del capitalismo. CUT decimos NO a las guerras imperialistas contra la soberanía de los pueblos.
También comprobamos como todavía se está centralizando más la situación económica y empresarial en Zaragoza; vemos como Teruel no llega a un crecimiento acorde con una capital de provincia y en Huesca la dependencia del turismo hace que la climatología decida la cantidad de ingresos económicos de sus habitantes.
Se está produciendo un gran expolio por parte de la empresa privada, que genera riqueza para unos pocos y miseria para la mayoría. Y frente a ello, en lugar de invertir en la mejora de los servicios públicos, se destinan recursos públicos a la empresa privada, aumentando la desigualdad.
La educación está cada vez más privatizada, tal como vemos con el concierto del bachillerato con la educación privada; en cuanto a la sanidad el Gobierno de Aragón nos vende que aumenta el presupuesto en sanidad y sin embargo vemos como ese aumento del presupuesto no sirve para mejorar la calidad de la sanidad pública, sino que se destina a la sanidad privada pagando los conciertos que firman continuamente, concretamente con Quirón salud.
La especulación urbanística hace que el aumento de los precios en los alquileres de las viviendas y la falta de viviendas sociales impidan que nuestros jóvenes y no tan jóvenes puedan tener el derecho a emanciparse y tener acceso a una vivienda digna.
También la especulación continúa creciendo a un ritmo espeluznante, con nuestras montañas y nuestro territorio agrícola, generándonos esa gran preocupación por Aragón, tierra fértil y agrícola que poco a poco se está convirtiendo en un desierto, donde cada vez hay más hectáreas que dejan de cultivarse, lo cual nos genera una mayor dependencia alimentaria del exterior.
Nos venden que cada vez vienen más empresas a Aragón y comprobamos que es cierto, pero no son aragonesas, son multinacionales que vienen a expoliar nuestros recursos naturales y humanos, que hoy están aquí y mañana se marchan a cientos o miles de kilómetros, dejando tras de sí un territorio desolado. Eso no genera riqueza, eso es pan para hoy y hambre para mañana.
En este 23 de abril, los aragoneses y aragonesas tenemos que pensar que hay que dar pasos hacia adelante para conseguir mayores cuotas de poder, que hagan posible tomar decisiones propias, si no queremos continuar como territorio a la deriva, al depender cada vez más del exterior.
Tenemos que tomar decisiones e implicarnos en un cambio del actual modelo social y económico y tenemos que ser la clase trabajadora la que decida los cambios a realizar, o si no, serán los poderes económicos los que sigan imponiendo sus criterios.
Tenemos que movilizarnos para conseguir la Carta de derechos sociales para Aragón, que entre otras cosas suponga recuperar nuestra identidad, lengua, etc y un Marco Aragonés Propio de relaciones laborales y sociales, para seguir vivos como pueblo, como aragonesas y aragoneses que queremos vivir en una sociedad libre, igualitaria y feminista.
Los aragoneses y aragonesas nos tenemos que levantar y ponernos en pie gritando alto y claro que Aragón quiere ser un pueblo soberano y poder decidir por sí mismo.
¡¡Entalto Aragón!!


